Indagando en la profundidad de las lecciones de la vida, estoy convencida de que nuestro trayecto por el colegio, no solo nos enseña a manejar de mejor forma el idioma, las matemáticas o las ciencias. En general, ¡Aprendemos! Aprendemos a: apostar por nuestros valores, poner nuestros primeros límites, superar nuestros primeros retos, identificar nuestras frustraciones, distinguir nuestras fortalezas.